Valor Mezclado (la asociación entre rentabilidad y responsabilidad social)

El concepto de Valor Mezclado o “Blended Value” en inglés se refiere a un marco conceptual emergente en donde las organizaciones sin fines de lucro, los negocios y las inversiones se evalúan a partir de su capacidad de generar una mezcla de valor financiero, económico, social y ambiental. El término fue acuñado por Jed Emerson, y se asocia también con la Triple Hélice. Las propuestas de valor mezclado se basan en el hecho de que el valor no puede ser ajeno al entorno en donde se produce (“el empresario no puede hacerse de la vista gorda”), y también que la búsqueda de la rentabilidad no excluye la generación de externalidades tanto positivas como negativas, que afectan al valor de la empresa.

Por ejemplo, una empresa con fines de lucro puede considerar el impacto social y ambiental de su modelo de negocio conjuntamente con el desempeño de las medidas propiamente financieras. Dentro del mismo contexto, las empresas sin fines de lucro, pueden considerar la eficiencia y la sustentabilidad financieras en conjunto con su desempeño social y ambiental.

Las actividades de Valor Mezclado pueden agruparse en cinco categorías visibles en donde las organizaciones pueden alcanzar el balance entre los elementos sociales, financieros y ambientales de su desempeño:

1)      La empresa social: Busca utilizar sus habilidades en los negocios para generar actividades de alto impacto social. Las empresas sociales deben buscar el enriquecimiento de los niveles de vida de los sectores vulnerables de la población.

2)      Inversiones de alto impacto: La inversión privada que apoya a proyectos sustentables con una clara vocación social.

3)      Filantropía estratégica: Disciplina de inversión que busca la creación de valor social.

4)      Programas de responsabilidad social corporativa: Empresas líderes que buscan integrar la RSE como Sistema de Gestión.

5)      Desarrollo sostenible: Principios globales de desarrollo con énfasis en la sustentabilidad ambiental y la mejora de las condiciones económicas y sociales para la mayoría de la población.

Ante las condiciones de pobreza y marginación que vive más de la mitad de  los mexicanos, el empresario no puede aislarse de su entorno. Los negocios, independientemente de su forma jurídica y de organización, deben concientizarse de que la actividad empresarial, por naturaleza, busca la rentabilidad pero al  mismo tiempo logra convertirse en un agente de cambio social.  

Cerrar los ojos ante esta propuesta implica cancelar un océano de oportunidades de negocio que deriva de comprender mejor las necesidades sociales. Sin embargo para poder aprovechar estas oportunidades, el Empresario Vistage debe estar consciente de que los modelos de negocio deben cambiar para incorporar nuevas perspectivas, acordes a los necesidades de segmentos diferentes a los tradicionales.

Por Carlos Canfield

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