La soledad de la Dirección General

Por Fernando Padilla Ezeta, CEO de PRETMEX y miembro de Vistage México

Se podría pensar que ser el Director General de una empresa es un puesto en el que se está rodeado de mucha gente, considerando que dirige a todo el personal, los empleados le reportan, tiene socios, juntas de consejo y tanto los clientes como los proveedores le buscan para venderle soluciones estratégicas. Pero la realidad es que la Dirección General es el puesto más solitario del mundo empresarial.

Si vemos la estructura de una empresa como una pirámide, está la parte inferior donde se localizan todos los empleados -incluyendo mandos medios, gerentes, jefes, supervisores y el área de directores- y todos ellos tienen compañeros que están a su mismo nivel, y tienen necesidades similares, entonces cuando tienen proyectos, ideas o problemas, pueden analizarlos con sus compañeros y encontrar consejos, o soluciones.

El Director General tiene a su cargo un equipo, al cual necesita hacerlo eficiente para que aporte, se enamore de la empresa, tenga visión y pasión. Pero existen temas o tomas de decisión que no puede consultarlas con su equipo de trabajo, porque es posible que la decisión los comprometa o exista un conflicto de interés natural.

El Director General tiene espacios como un Consejo de Administración, Inversionistas o Socios, donde puede rebotar ideas y pueden ayudarlo a gestionar mejor sus labores y funciones.  Pero muchas veces están lejos de la operación del día a día, o no son  consejeros activos y no se involucran a profundidad en ciertas decisiones. Los socios también traen un conflicto de interés ya que tienen su dinero invertido y su principal objetivo es generar retornos de inversión.  El Director General sí tiene como un principal objetivo generar rendimientos a sus inversionistas y a los socios de la compañía, pero también tiene que ver por sus empleados y sus clientes.  Por lo tanto, hay decisiones que tampoco te pueden ayudar a gestionar.

Incluso, se podría pensar que una buena opción es que el Director General platicara sus problemas con algún amigo, pero esto resulta aún peor, porque para ciertas cuestiones críticas está todavía más alejado y su consejo normalmente es muy superficial. Algunos dirán que contratar un asesor o una consultoría para tu negocio es la respuesta, pero al final tienen siempre el conflicto de interés que se les paga para que te asesoren, pero la realidad es que su involucramiento en la compañía normalmente también es superficial.

El Director General puede tener años de experiencia y un sistema establecido para la toma de decisiones, puede realizar varios análisis y escenarios para reducir riesgos, tener consultores o un consejo de administración funcional,  pero al final la decisión la deberá tomar solo, junto con el peso de esas decisiones que muchas veces son de alto impacto, ya que pueden afectar a otros.

Un aspecto que complica la soledad de los Directores Generales en las culturas latinoamericanas es que tendemos a ser cerrados. Nos cuesta trabajo compartir información y ser totalmente sinceros, lo cual se debe a que nos gusta brillar ante los demás y que nos vean con ojos de éxito. Por lo mismo, es probable que no platiques tus problemas con tanto detalle, para evitar que opinen mal sobre el desempeño de tu empresa y esto influya en perder oportunidades de negocio.

En promedio, un Director General toma alrededor de 300 decisiones diarias solamente en su negocio. Es imposible recibir consejo para cada decisión. Además, hay que cuidarse de aquellos consejeros, asesores o empleados, que sólo aplauden y vitorean las decisiones del Director General, los yes man, ya que impiden prever riesgos.

Los millennials son una generación que está mucho más abierta a compartir sus sentimientos y emociones, las redes sociales con las que han nacido y crecido los han hecho ser más transparentes consigo mismos, por lo que es más complicado ocultar la verdad y esto se está convirtiendo en una tendencia y tenderá a influir en las próximas generaciones de Directores Generales.

Hoy en día existen asociaciones que se dedican a reunir de manera ordenada e institucional, a los Directores Generales de empresas para que tengan espacios donde puedan rebotar sus problemas, ideas, conceptos y recibir consejos. Tener acompañamiento con pares que viven situaciones similares. Una de estas asociaciones que les puedo recomendar es Vistage, la cual se encuentra en México, tiene presencia a nivel mundial y son de gran ayuda porque los Directores Generales cuentan sus problemas y decisiones que son muy similares, sin conflicto de interés y en situaciones de apertura total, que te ayuda y acompaña en la gestión solitaria de la Dirección General. Te invito a que te acerques a una de éstas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *