Informe de desarrollo 2019: La naturaleza cambiante del trabajo

Comentarios sobre el informe de desarrollo 2019 del Banco Mundial (WDR 2019), con el tema: La Naturaleza Cambiante del Trabajo

En su más reciente informe sobre el desarrollo (WDR 2019), el Banco Mundial (BM) elabora sobre una temática actual que preocupa a países ricos y pobres por igual: “La Naturaleza Cambiante del Trabajo” En primera instancia el estudio enfatiza la grave preocupación de los trabajadores tanto en países pobres como  aquellos en desarrollo sobre el futuro inmediato de las condiciones laborales como resultado de los procesos de automatización y los avances tecnológicos en la conformación de los procesos productivos. Esta preocupación, tal y como se señala, no es nueva ya que ha estado presente desde  los tiempos de la llamada Primera Revolución Industrial del S XVIII.

El estudio del BM parte de la premisa siguiente: “La innovación y el progreso tecnológico han causado disrupción, pero han generado más prosperidad que la que han destruido. Hoy, sin embargo, estamos atravesando una nueva ola de incertidumbre, dado que el ritmo de la innovación se sigue acelerando y la tecnología afecta todos los aspectos de nuestra vida”. Hoy, particularmente en los países desarrollados, es innegable que la tecnología está creando oportunidades, preparando el camino para empleos nuevos y modificados, aumentando la productividad y mejorando la prestación de servicios públicos (World Bank, 2019).

Cambios en la naturaleza del trabajo

En la actualidad podemos observar como los robots, los sistemas y los programas informáticos realizan actividades rutinarias sustituyendo miles de empleos que hoy requieren poco nivel de calificación; Aquellas tareas que son susceptibles de codificar son candidatas idóneas para ser reemplazadas por estos procesos de automatización.

En este sentido el mundo del trabajo representa serios desafíos para la sociedad, las empresas y para los gobiernos.  Somos ya testigos de cambios trascendentales en el mundo del trabajo, partiendo de las habilidades, hoy necesarias para realizar las actividades económicas surgidas de los procesos disruptivos e innovadores.  

Según el estudio del BM, cuando se analiza la magnitud del desafío de prepararnos para el futuro del trabajo, es importante entender que muchos niños que actualmente asisten a la escuela primaria, una vez que lleguen a la edad adulta, trabajarán en empleos que hoy ni siquiera existen (World Bank, 2019)

 

Cambios en el entorno laboral

Dentro de los cambios destacan:

  • Muchos empleos actuales, y muchos más en el futuro cercano, requerirán habilidades específicas, que entrañan una combinación de conocimientos tecnológicos, capacidad para resolver problemas y pensamiento crítico, así como también habilidades blandas, como la perseverancia, la colaboración y la empatía.
  • La época en que se permanecía en un empleo, o en una empresa, durante muchas décadas está desapareciendo.
  • Consecuentemente la relación entre prestaciones laborales y empleo formal, como la conocíamos, está desapareciendo
  • En la economía del trabajo esporádico (gig economy), los trabajadores probablemente realizarán muchas actividades diferentes en el curso de sus carreras, por lo cual deberán seguir aprendiendo a lo largo de toda su vida

La clave en la nueva economía, más basada en el conocimiento,  se orienta hacia el desarrollo del capital humano, entendido éste, de acuerdo a la definición de la OCDE, como los conocimientos, habilidades, competencias y atributos incorporados en los individuos y que facilitan la creación de bienestar personal, social y económico (Keeley, 2007).

¿Qué sucede en los países en desarrollo?

Con datos claros, el BM señala que ante una falta de inversión en capital humano, particularmente en los países en desarrollo …” su fuerza laboral [en el] futuro será entre un tercio y la mitad de productiva de lo que podría ser si las personas gozaran de plena salud y recibieran una educación de alta calidad” (World Bank, 2019).

Sin embargo no solo se requiere invertir en educación, tecnología y capacitación, sino que de acuerdo con las apreciaciones del organismo, la adaptación a la naturaleza cambiante del trabajo también exige reformular el contrato social; Las sociedades en su conjunto deberían encontrar nuevas maneras de invertir en las personas y de protegerlas, sea cual fuere su situación laboral. Los datos en la realidad señalan que tristemente cuatro de cada cinco personas que viven en los países en desarrollo nunca han sabido lo que significa vivir con protección social.

Dado que hay 2000 millones de personas que trabajan en el sector informal —sin la protección de un empleo asalariado estable, un programa de asistencia social ni los beneficios de la educación—, las nuevas modalidades de trabajo contribuyen a agravar un dilema que precede las innovaciones más recientes. (World Bank, 2019)

Como un elemento de solución, la creación de empleos formales parece ser la política óptima, en consonancia con el programa de trabajo decente[1] de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), para aprovechar los beneficios del cambio tecnológico. En muchos países en desarrollo, la mayoría de los trabajadores permanece en empleos de baja productividad, a menudo en el sector informal con escaso acceso a tecnologías. A raíz de la falta de empleos de calidad en el sector privado, muchos jóvenes talentosos tienen pocas oportunidades de obtener un trabajo asalariado.

¿Cuáles son las recomendaciones del Organismo Internacional para fortalecer al Capital Humano de los países en desarrollo? ¿Qué pueden hacer los gobiernos?

En el WDR 2019 se proponen tres soluciones:

  1. Invertir en capital humano especialmente en grupos desatendidos y en educación en la primera infancia, con el fin de desarrollar las nuevas habilidades que se demandan cada vez más en el mercado laboral, tales como habilidades cognitivas de orden superior y habilidades socio-conductuales.
  2. Mejorar la protección social para asegurar una cobertura y protección universal que no dependa enteramente de tener un empleo formal asalariado.
  3. Aumentar la movilización de ingresos mediante el mejoramiento de los sistemas tributarios, donde sea necesario, para crear espacio fiscal y poder financiar el desarrollo de capital humano y la protección social.

Más aún ¿Qué pueden hacer las empresas?

Como podemos observar la disrupción tecnológica es una realidad; los cambios en el trabajo representan grandes desafíos, no solo para los gobiernos sino también para las empresas. Cada vez queda más claro el hecho de que la responsabilidad social de adaptarse a los cambios no debe ser exclusivamente del sector público sino que debe convertirse en un verdadera política de estado. El Empresario Vistage consciente de su rol social y consecuentemente económico busca adelantarse a su entorno buscando no solo aprovechar las oportunidades que de este se derivan sino de contribuir con su visión y su capacidad emprendedora para coadyuvar al desarrollo de las comunidades en donde se ubica.

A partir de este muy breve resumen, invitamos a nuestra comunidad a subirse a la nueva ola de transformaciones económicas y sociales derivadas del cambio tecnológico. Para estimular la discusión, comedidamente le recomendamos la lectura crítica del WDR 2019[2] para preparar un plan de acción de su empresa ante los desafíos de “La Naturaleza Cambiante del Trabajo

Trabajos citados

Keeley, B. (2007). Capital Humano: Como influye en la vida lo que usted sabe. México: OCDE-Castillo. recuperado el 2/14/2019 de
www.crdp.cl/biblioteca/humano/Capital_Humano_y_Calidad_de_Vida-OECD.pdf

World Bank. (2019). World Development repoirt: The Changing Nature of work. Washington, D.C.: World Bank Group. recuperado el 14/02/2019 de  http://www.bancomundial.org/es/publication/wdr2019 


[1] http://www.oit.org/global/topics/decent-work/lang–es/index.htm visitada el 14/02/2019

[2] http://www.bancomundial.org/es/publication/wdr2019 visitada el 14/02/2019