El ritmo de acumulación de deuda a nivel mundial es inquietante

Los estudios recientes del Banco Mundial (BM), y la lectura de los trabajos del economista Peter Nagle, del Development Economics Prospects Group, enfatizan el crecimiento sin precedente en los niveles de deuda global en los últimos años; y es que la deuda ha alcanzado máximos históricos en los mercados emergentes y las economías en desarrollo (MEED) desde 2010. El estudio del BM señala que las bajas tasas de interés actuales —que los mercados esperan que sean sostenidas en el mediano plazo— parecieran mitigar parte de los riesgos asociados con la elevada deuda. No obstante, el registro de los últimos 50 años pone de relieve los peligros: desde 1970, alrededor de la mitad de los 521 episodios de rápido crecimiento de la deuda en los países en desarrollo ha ido acompañada de crisis financieras que debilitaron considerablemente el ingreso per cápita y la inversión. Más aún, los MEED también se enfrentan a perspectivas de escaso crecimiento, aumento de las vulnerabilidades y altos riesgos mundiales.

Evolución del endeudamiento en los MEED

La deuda mundial llegó a un máximo histórico de alrededor del 230 % del PIB mundial en 2018 . La deuda total de los MEED alcanzó también un nivel sin precedentes de casi el 170 % del PIB en 2018, esto es un aumento de 54 puntos porcentuales del PIB desde 2010.

Ilustración 1: Deuda en los MEED
Fuentes: Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial.
Notas: Las líneas punteadas se refieren a los MEED (sin contar China). Los datos agregados se calcularon usando el PIB ponderado en dólares estadounidenses corrientes y se muestran como un promedio móvil de tres años. Las líneas verticales grises representan el inicio de las olas de deuda en 1970, 1990, 2002 y 2010.

Se han registrado cuatro olas de acumulación de deuda históricas en los últimos 50 años : 1970-89, 1990-2001, 2002-09 y desde 2010. La más reciente, que comenzó en 2010, ha sido la más grande, la más rápida y la más generalizada de las cuatro.

Las oleadas de acumulación de deuda “Waves of Debt” han sido una característica recurrente de la economía mundial en los últimos cincuenta años. En los países emergentes y en desarrollo, ha habido cuatro grandes oleadas de deuda desde 1970. Las tres primeras oleadas terminaron en crisis financieras: la crisis de la deuda latinoamericana de los años 80, la crisis financiera de Asia de finales de los años noventa y la crisis financiera mundial de 2007-2009.

Ilustración 2: Variación anual promedio en la deuda total
Fuentes: Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial.
Nota: La variación anual promedio en la deuda se calculó como el aumento total en la relación entre deuda y PIB a lo largo de la duración de una ola, dividido por el número de años de una ola.

Un buen análisis del endeudamiento global se presenta en el documento: “Global Waves of Debt” estudio completo de los cuatro principales episodios de acumulación de deuda que se produjeron en más de 100 países desde 1970. En él documento se concluye que la relación entre deuda y PIB de los países en desarrollo ha aumentado 54 puntos porcentuales hasta llegar al 168  % desde que la deuda comenzó a acumularse en 2010. En promedio, esa relación se ha incrementado en unos siete puntos porcentuales por año, es decir, con una rapidez que casi triplica la que se registró durante la crisis de la deuda de América Latina en la década de 1970. Además, el aumento ha tenido una base excepcionalmente amplia, ya que se ha observado tanto en la deuda pública como en la privada y prácticamente en todas las regiones del mundo.

Tanto los sectores público y privado han acumulado deuda

Los aumentos rápidos en la deuda son comunes entre los MEED. La acumulación de deuda sectorial pasó del sector público al sector privado entre 1970 y 2009. Sin embargo, ambos sectores han acumulado deuda rápidamente desde 2010.

Ilustración 3: Episodios de acumulación rápida de deuda en los MEED
Fuentes: Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial.
Notas: Proporción de MEED en la muestra que experimentan episodios de acumulación rápida de deuda. Los episodios de acumulación rápida de deuda se definen como años en los que la variación en la relación entre deuda y PIB desde su punto mínimo a su punto máximo supera una desviación estándar.

La acumulación rápida de deuda se ha asociado, en el pasado, con crisis financieras

Aproximadamente la mitad de los episodios de acumulación rápida de deuda en los MEED se ha asociado con crisis financieras.  Los episodios acompañados de crisis se caracterizaron principalmente por niveles menores de producción, consumo e inversión.

Ilustración 4: Proporción de episodios de acumulación de deuda nacional asociados con crisis financieras
Fuentes: Fondo Monetario Internacional, Laeven y Valencia (2018) y Banco Mundial.
Notas: Las fechas de las crisis se obtuvieron de Laeven y Valencia (2018) e incluyen crisis monetarias, crisis de deuda soberana y crisis bancarias sistémicas. El periodo de la muestra abarca 1970-2018.

Los nuevos retos del endeudamiento mundial

En el análisis del BM se determinó que la actual oleada difiere de las tres anteriores en diversos aspectos: implica la acumulación simultánea de deuda tanto pública como privada, y la presencia de nuevos tipos de acreedores, y no se limita a una o dos regiones. Parte del incremento de la deuda ha sido impulsado por China, donde la relación entre deuda y PIB ha aumentado 72 puntos hasta situarse en el 255 % desde 2010. Sin embargo, la deuda es notablemente más elevada en los países en desarrollo aun si se excluye a China del análisis: entre las economías emergentes y en desarrollo, duplica el nivel nominal registrado en 2007.

Esas características plantean dificultades que las autoridades no habían tenido que afrontar antes. Por ejemplo, en la actualidad el 50 % de la deuda pública de las economías emergentes y en desarrollo está en manos de inversionistas no residentes, porcentaje considerablemente mayor que en 2010. Para los países de ingreso bajo, gran parte de esa deuda se ha contraído en condiciones no concesionarias y por fuera del marco de resolución del Club de París. 

De acuerdo con las apreciaciones del BM, es tiempo de actuar
Ante la magnitud de la problemática actual, el Banco Mundial insta a las autoridades a actuar sin pérdida de tiempo para fortalecer sus respectivas políticas económicas y reducir la vulnerabilidad ante las perturbaciones financieras.

Es tiempo de actuar con responsabilidad:

De acuerdo con los comentarios recientes de David Malpass, presidente del Grupo Banco Mundial: “La dimensión, la velocidad y la amplitud de la última ola de deuda deberían despertar preocupación en todos nosotros. Esto pone de relieve los motivos por los cuales la gestión de la deuda y su transparencia deben revestir el máximo grado de prioridad para las autoridades responsables, a fin de que estas puedan incrementar el crecimiento y la inversión y asegurarse de que la deuda que contraen contribuya a lograr mejores resultados de desarrollo para la población”. Vistas las circunstancias, las autoridades deberían elaborar mecanismos para facilitar la resolución de la deuda cuando sea necesario, según el informe. Una mayor transparencia también sería de gran ayuda. Más aún Ceyla Pazarbasioglu, vicepresidenta de Crecimiento Equitativo, Finanzas e Instituciones, del Grupo Banco Mundial señaló que “…las autoridades deberían actuar sin demora para reforzar la sostenibilidad de la deuda y reducir la exposición a las perturbaciones económicas”.  

La comunidad Vistage frente a las condiciones macroeconómicas actuales y los retos financieros de una posible crisis global de endeudamiento

El empresario Vistage siempre atento a las condiciones de su entorno, debe incluir en sus escenarios de planeación los posibles efectos de una turbulencia financiera global de gran magnitud, considerando que los efectos de crisis anteriores como la del 2009 aún no se han decantado. Si bien es cierto que las dificultades generan oportunidades también lo es que los riesgos de la falta de previsión o de un optimismo insustancial pueden generar problemas importantes en el futuro.

Nada como un análisis sólido de las fortalezas de la empresa y la consideración de los efectos reales que tienen los factores de riesgo incluidos en nuestra planeación sobre la generación de flujos de efectivo en el presente inmediato.

En tiempos de cautela como los actuales resalta el proverbio en inglés, de tono de conservador, utilizado no sólo en carpintería sino extensivo prácticamente a todas las actividades profesionales: “Measure Twice, Cut Once”.

 

 

Por Carlos Canfield