2017, un año de múltiples cambios positivos.

La reflexión de fin de año incluye un balance equilibrado entre lo planeado y los resultados obtenidos en el 2016. La primera mitad del año se mantuvo en zozobra ante la posibilidad de cambios en la política monetaria de los Estados Unidos y su efecto sobre la economía mexicana, mientras que la segunda mitad  se caracterizó por una alta volatilidad en tasas de interés y el tipo de cambio como resultado de los acontecimientos internacionales que se agudizaron con los resultados de las elecciones en los Estados Unidos. El crecimiento en 2016 fue bastante modesto, y rápidamente las finanzas públicas se tornaron preocupantes vulnerando así la sustentabilidad del sector público y de la economía en su conjunto.

Indudablemente los frágiles equilibrios geo-políticos y el rumbo de la economía norteamericana bajo una administración que aún no ha mostrado claramente su orientación, generan incertidumbre en las inversiones a futuro en nuestro país. Bajo esta perspectiva, que rápidamente se convierte en nuestro escenario básico y más probable, ¿qué puede resultar positivo para los empresarios Vistage que operan en México?

2017 se caracterizará por cambios en el entorno económico, que seguramente redundarán en la manera de hacer negocios, situación que muy pronto se convertirá en la nueva “normalidad”. En vez de mirar al futuro como una catástrofe, el empresario Vistage debe buscar formas alternativas de hacer negocio, comprendiendo las tendencias globales, mismas que dictarán su estrategia; los acontecimientos, que seguramente definirán nuevas tácticas sean para subsistir o aprovechar oportunidades y por último, seguir de cerca los indicadores macro-económicos y de operación de la empresa para poder sortear las dificultades que seguramente se presentarán.

¿Qué aspectos positivos podemos esperar de la nueva administración en los Estados Unidos?

1) A la fecha, y sin mayores definiciones, es posible esperar un reordenamiento migratorio, que por una parte fortalecerá a aquellos inmigrantes legales, y dificultará el paso de la inmigración ilegal. Esta acción repercutirá en un encarecimiento de los productos, pero a la vez mejores niveles de ingreso para ciertos segmentos de la población en los Estados Unidos. Al final del camino, este impacto seguramente será positivo para la economía estadounidense, altamente dependiente del consumo doméstico para crecer. Un mayor mercado, puede favorecer a aquellas industrias mexicanas que comercian con los Estados Unidos, generándoles mayor demanda.

2) Un reordenamiento de las relaciones comerciales entre los Estados Unidos y el resto del mundo. Un esquema relativamente más proteccionista dirigido a países que tradicionalmente veían a los Estados Unidos como un paraíso para sus exportaciones, i.e. China, generará grandes oportunidades para nuestro país, mismo que por su cercanía geográfica seguirá siendo la llave del comercio con el vecino del Norte. Esto implica revalorizar nuestras alianzas comerciales y sacar mayor provecho de ellas, buscando que el intercambio de mercancías y la actividad maquiladora generen mayor valor agregado. En el eventual caso de una renegociación del TLCAN, México deberá establecer mayor firmeza en las negociaciones. México no puede seguir regalando su potencial económico.

3) El mercado interno podrá crecer en México. Es tiempo de reorientar la actividad industrial y las inversiones al interior del país. Una recuperación de los ingresos de los trabajadores, mayor inversión y consecuentemente mayor productividad redundarán en el crecimiento del consumo doméstico, mismo que se ha relegado por el intercambio comercial con el exterior. No obstante la precarización laboral y el rezago en las inversiones, México aún es un mercado interesante para los inversionistas mexicanos, como lo demuestran el cúmulo de empresas extranjeras  que hoy se han apoderado de la producción en nuestro país.

De forma conjunta estos tres factores pueden ayudar a que nuestro país recupere la senda del crecimiento y aproveche la ola de cambios que seguramente se avecinan. Lo anterior requiere nuevas estrategias y modelos de negocios, ya que de continuar con los anteriores, seguramente persistirá la atonía que nos ha caracterizado en los últimos treinta años. Es necesaria dicha revisión, y los Círculos Vistage nos ofrecen la gran oportunidad de llevarla a cabo en un ambiente profesional y eficaz.

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